La niña frìgida
hoy
no quiere fluir
con los fluviales
de tu mente insana,
princesa de ningùn cuento.
vos con tu ruido emboscado de piedras
salvajes
y un tornado
de brazas distintas
a todos los fuegos
que alguna vez
te abrazaron.
y yo,
encantada
de acariciar
este silencio.
liberame, oh
dios de los dioses
del planeta extasiado de belleza.
Que el paraiso nazca hoy
en la ausencia de algo que
fue y es lo mismo: ausencia.
Temblá temblor,
surgì entre mis poros, por nada
y partime cual rayo exagerado
en tormenta elèctrica.
Si!
partime y re-partime
por las particulas del aire
asociadas
entre ellas
y con tu algo que
no està.
y entre todoynada cerrar los ojos
y que el otoño
desaparezca para siempre
por que mi ocrefusilado
no puede mas con èl,
ni conmigo.
y yo, menos con ninguno de los dos.
sOl.