por mas atardeceres en tus ojos de miel!
Un campo de truenos frenéticos en la luna
marzo 03, 2010
enero 21, 2010
niños jugando con lapices de colores
dibujan el mundo
pintan el aire
con bellos sueños
cantan a la luna
sus dulces cuentos
susurran amores
entre petalos de flores
y en aplauden puñados de agua
salpicando plumitas doradas
de poesia escrita en el aire
donde los seres respiran
y recuerdan
la semilla de su creacion
y asi brotar
campos de frutos silvestres
que adornen las manos de los niños
que juegan
con el tiempo!
diciembre 15, 2009
milenarios espejos

aun no sucede esta vida
la lejania de las voces
toma su retorno
en este oscuro silenciar
reflejos.
Los espejos las noches
las hadas del péndulo
cuelgan sus estorbos
los presagios los túneles
los bramidos raguñan
la piel
y sangra desdichada la vida
tus ojos tiesos tus ojos;
apresada leyenda que evoco
en mi rezo
atesoro los restos
del fulgor de mis letras
que quema y extingue
lo sagrado de mi ira
por que aqui ha de ser todo lo que quiero
por que en este espejar el alma
ha de suceder
una muerte de sombras
un olvido de muertes.
sol zurita
diciembre 11, 2009
dónde

cómo decirte que en el espacio entre tu mirada y la mia
veo un atardecer?
de qué manera saberte de estos pájaros que flotan como pétalos en el mar?
ahhh...como extraño que te pase eso
que nunca te paso!
donde estas amor mío
en que sitio abismal te escondes
que no puedo oírte brillar?
en dónde los desiertos te hallan
Dios de sus arenas
que no puedes venir al encuentro de este
instrumento sin vibración?
Quisiera que aparezcas
para darte cada uno de mis momentos
y decirte que desde
que hay cuatro huellas en el mar
mi sonrisa resplandece
en las palmas de tus manos.
sol...
diciembre 01, 2009
Magnifico cristal.

que podré hacer aún
con estas magnolias engripadas
si de tu antojo no se partir
si el reinado de tu boca me obnubila los pasos
si de tu mirada no podré volver...
oh no, no podré volver de tus sueños diáfanos.
Se ahogan en tumultos de cielos
las músicas sordas de tus manos
oh, tócame y verás como estallan tus deseos
mira este torbellino de mariposas en mis pensamientos
cuando tu simplemente
te acercas.
qué podré hacer, dime
con la magia de tu aura
si no seré yo quien acaricie tus sueños
dónde dispararé oleos
si te desnudas para cubrirte de
ausencia
oh, mirame perla de luz
que en mis ojos resplandecen tus anhelos
oh, tócame luna radiante
no me dejes caer en el olvido
oh no, no me despidas aún de tu universo
que las olas naufragan con mis restos
siénteme, espectral ilusión
que aunque vuelva a caer
no podré
oh no,
nunca podré partir de tu mirada...
Sol Zurita Aleñá
27/11/2009*
noviembre 24, 2009
El ocaso del sol
Ahh! Por qué no habré quemado mis ojos
cuando escucharon venir tus pasos
en el alba desnuda de un andén
Allí penetraba tu lívido morbo
Endulzado de magnolias;
erguía en mi sangre desierta
el vértigo balsámico de tu ira.
Símbolos pérfidos de tus hadas
se unen como átomos para engendrar
en mi; lánguida desesperanza.
Mas callo la furia de estas bestias
y recibo ávida el ramo inerte
de la tortura.
Despojos sonoros,
clamores silenciados.
Los sueños navegando por el asfalto
empañados como alas
hijas de la incesante agonía.
Busqué desesperada
por cada rincón del miedo
en la bruma de epitafios
frente a cada proyección
de formas destruidas.
Vi rostros como calles
y jugué entre los diálogos
del desconcertante, sórdido e impúdico parque
iridiscente de sus besos arcaicos
y aún así
las sombras me apartaron del viento,
la creciente noche quieta
ante la blandura de mi cuerpo
me dejó vestida
de arenas turistas
residentes en congojas.
El follaje insólito de tus pieles
desarmaron de lo que en mi
quedaba aún.
Ohh! por qué no habré quemado tus ojos
con el incendio crónico que escapaba de mis manos
por qué he de consagrar el trono de la muerte
cada vez que te miro
con mi reflejo colmado de soledad,
aterrada de los sueños
y de este perenne encuentro.
Sol Zurita Aleñá
cuando escucharon venir tus pasos
en el alba desnuda de un andén
Allí penetraba tu lívido morbo
Endulzado de magnolias;
erguía en mi sangre desierta
el vértigo balsámico de tu ira.
Símbolos pérfidos de tus hadas
se unen como átomos para engendrar
en mi; lánguida desesperanza.
Mas callo la furia de estas bestias
y recibo ávida el ramo inerte
de la tortura.
Despojos sonoros,
clamores silenciados.
Los sueños navegando por el asfalto
empañados como alas
hijas de la incesante agonía.
Busqué desesperada
por cada rincón del miedo
en la bruma de epitafios
frente a cada proyección
de formas destruidas.
Vi rostros como calles
y jugué entre los diálogos
del desconcertante, sórdido e impúdico parque
iridiscente de sus besos arcaicos
y aún así
las sombras me apartaron del viento,
la creciente noche quieta
ante la blandura de mi cuerpo
me dejó vestida
de arenas turistas
residentes en congojas.
El follaje insólito de tus pieles
desarmaron de lo que en mi
quedaba aún.
Ohh! por qué no habré quemado tus ojos
con el incendio crónico que escapaba de mis manos
por qué he de consagrar el trono de la muerte
cada vez que te miro
con mi reflejo colmado de soledad,
aterrada de los sueños
y de este perenne encuentro.
Sol Zurita Aleñá
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